La nueva EDAR de Villamayor de Campos entra en funcionamiento tras una inversión cercana a 500.000 euros financiada por Junta, Diputación y Ayuntamiento
El director general de la SOMACYL, José Manuel Jiménez Blázquez, y el presidente de la Diputación Provincial de Zamora, Javier Faúndez Domínguez, han visitado las instalaciones de la nueva Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de Villamayor de Campos acompañados por el alcalde de la localidad, Valentín Rodríguez González, y el diputado provincial por la circunscripción de Villalpando y diputado de Agricultura y Ganadería en la Institución Provincial, José Ángel Ruiz Rodríguez, para comprobar la finalización de las obras y la puesta en marcha de una infraestructura clave para la mejora ambiental y el tratamiento de las aguas residuales del municipio.
La nueva infraestructura ha supuesto una inversión total de 495.727,94 euros más IVA, financiada conjuntamente por la Junta de Castilla y León (40 por ciento), la Diputación de Zamora (40 por ciento) y el Ayuntamiento de Villamayor de Campos (20 por ciento), dentro de los programas autonómicos de depuración impulsados para municipios de menos de 2.000 habitantes equivalentes.
La actuación garantiza un tratamiento adecuado de las aguas residuales del municipio terracampino, que hasta ahora carecía de un sistema de depuración capaz de cumplir con los parámetros establecidos por la normativa vigente en materia medioambiental y de vertidos.
La EDAR ha sido diseñada para una población equivalente estival de 755 habitantes y cuenta con un caudal medio de tratamiento de 120,80 metros cúbicos al día y un caudal punta de 30,20 metros cúbicos por hora.
Durante la visita, los responsables institucionales destacaron la importancia de este tipo de infraestructuras para mejorar la calidad de vida en el medio rural, favorecer la sostenibilidad ambiental y garantizar servicios esenciales en los municipios de la provincia.
La tecnología elegida para el sistema de depuración es la de humedal artificial, una solución extensiva de bajo impacto visual y reducido coste energético que reproduce los procesos naturales de eliminación de contaminantes presentes en las zonas húmedas naturales. Además, las instalaciones cuentan con procesos totalmente automatizados que permiten el control remoto del funcionamiento de la depuradora.
El sistema de tratamiento incluye varias fases diferenciadas. En primer lugar, un pretratamiento compuesto por pozo de gruesos, aliviadero, reja de desbaste, pozo de bombeo y tamizado de agua bruta para la eliminación de sólidos de más de tres milímetros. Posteriormente se realiza una decantación y digestión primaria mediante un tanque Imhoff de hormigón dividido en distintos compartimentos para sedimentación y tratamiento de lodos. Finalmente, el tratamiento biológico se lleva a cabo mediante humedales horizontales cubiertos con plantas macrófitas, cuyas raíces favorecen la actividad microbiana encargada de eliminar la contaminación del agua.
La instalación incorpora también suministro eléctrico mediante paneles fotovoltaicos para minimizar el consumo energético y los costes de explotación, así como los colectores de conexión a la red existente y los emisarios de vertido del agua ya tratada al cauce receptor.
La explotación y mantenimiento de la infraestructura será asumida por SOMACYL durante los próximos 25 años.
Esta actuación se enmarca en la política de “cero aguas sin depurar” impulsada por la Junta de Castilla y León a través de los programas de depuración 0-500 y 500-2.000 habitantes equivalentes, desarrollados en colaboración con las diputaciones provinciales y los ayuntamientos.
7.7 millones en depuración
El actual equipo de Gobierno de la Diputación ha destinado 7.7 millones de euros en este mandato para una inversión total que supera los 18 millones de euros en el proceso de depuración de aguas residuales en la provincia, que es voluntario para los ayuntamientos que quieran adherirse.
En el programa de depuración en localidades de entre 500 y 2.000 habitantes equivalentes, la Diputación ha puesto 5.6 millones de euros para una inversión de más de 13.3 millones. Están en estado de ejecución y ejecutadas 24 depuradoras, y sólo queda por ejecutar y la reparación de la depuradora de Villafáfila y la construcción de la nueva de Villanueva del Campo que el Gobierno de España no ha querido ejecutar y que ahora afrontan la Junta y la Diputación.
Respecto al Programa de municipios de hasta 500 habitantes, la Institución Provincial ha aportado 1.9 millones sobre 4.7 total destinados a la construcción y puesta en marcha de 37 depuradoras. Dos están ya en fase de ejecución de obras- Aspariegos y Cañizo-, y el resto están adjudicadas o en proceso de adjudicación.
La previsión es que en dos anualidades finalice el proceso de depuración en la provincia.
Programas de depuración en Castilla y León
La construcción de la EDAR de Villamayor de Campos se enmarca en los programas de depuración 0-500 y 500-2.000 impulsados por la Junta de Castilla y León en colaboración con las diputaciones provinciales y los ayuntamientos para garantizar el tratamiento de aguas residuales en municipios de menos de 2.000 habitantes equivalentes.
El programa para municipios de entre 500 y 2.000 habitantes contempla un total de 221 depuradoras y una inversión global de 140 millones de euros.
Por su parte, el programa destinado a municipios de menos de 500 habitantes-equivalentes prevé la construcción de alrededor de 1.300 pequeñas infraestructuras de depuración con una inversión de 125 millones de euros, de las cuales ya se trabaja actualmente en 612 instalaciones.
En ambos programas, la financiación se distribuye entre la Junta de Castilla y León y las diputaciones provinciales, con un 40 por ciento cada una, y los ayuntamientos, que aportan el 20 por ciento restante. SOMACYL es la entidad encargada tanto de la ejecución de las obras como de la explotación y mantenimiento de las infraestructuras durante 25 años.