La Diputación avanza en el derribo del puente sobre el Duero de la ZA-P-2102 y prevé iniciar la construcción del nuevo en primavera de 2027
El presidente de la Diputación de Zamora, Javier Faúndez Domínguez, acompañado por la diputada de Carreteras, Atilana Martínez Mayado; el diputado de Obras Municipales, Manuel Martín Pérez; la diputada de Asistencia Técnica a Municipios, Natalia Ucero Pérez, y técnicos del Área de Obras de la Institución Provincial, ha visitado hoy la evolución de las obras de derribo del puente sobre el río Duero situado en la carretera ZA-P-2102, en el tramo comprendido entre Granja Florencia y la carretera Nacional 122.
La actuación se lleva a cabo después del hundimiento del pilar central del puente registrado el pasado mes de junio, que obligó a intervenir de manera inmediata para garantizar la seguridad y abordar la retirada de la estructura existente.
Los trabajos de derribo comenzaron a principios de este mes de agosto y fueron adjudicados mediante procedimiento de emergencia a Tragsa por un importe de 1,1 millones de euros.
En estos momentos, ya se han derribado dos de los cinco vanos de la estructura, comenzando por el lado de acceso desde la N-122. Para poder ejecutar estos trabajos ha sido necesario construir una península provisional en el cauce del río Duero, utilizando más de 9.000 toneladas de material de relleno a base de canto de río, que permite el acceso y la operatividad de la maquinaria pesada.
Durante los próximos días, esta península se transformará en una isla, quedando la maquinaria aislada en el interior del cauce para continuar con los trabajos de demolición. Paralelamente, se procederá a la retirada de la vegetación necesaria para construir una nueva plataforma de trabajo desde el lado de Granja Florencia, lo que permitirá abordar el derribo del resto de los vanos.
Además, mañana está previsto que se incorpore a los trabajos una máquina procedente de Asturias equipada con un martillo especial para trabajar bajo el agua, que permitirá actuar sobre la estructura que permanece anclada hasta una profundidad de ocho metros.
A estos medios se sumará en los próximos días otra máquina dotada de un brazo de mayor longitud, especialmente necesaria para abordar el derribo del vano central del puente.
Si los trabajos continúan al ritmo actual y no se producen imprevistos, la previsión de la Diputación es que el derribo de la estructura pueda estar finalizado entre finales de septiembre y comienzos de octubre.
Un nuevo puente de un solo vano y 10,5 metros de anchura
De forma paralela a los trabajos de demolición, la Diputación de Zamora continúa avanzando en la planificación de la construcción del nuevo puente.
La Institución Provincial ya ha contratado la elaboración del Estudio Hidrológico, que permitirá establecer la denominada vía de intenso desagüe y remitir la documentación a la Confederación Hidrográfica del Duero.
Una vez completado este trámite, la Diputación procederá, por la vía de urgencia, a la licitación de la redacción del proyecto y, posteriormente, de la ejecución de las obras del nuevo puente, con una inversión estimada de 5,5 millones de euros.
La previsión con la que trabaja actualmente la Institución Provincial es que las obras de construcción del nuevo puente puedan comenzar en la primavera de 2027 y finalizar a finales de ese mismo año, siempre que las condiciones del río permitan desarrollar los trabajos con normalidad. En caso contrario, la finalización se trasladaría al verano de 2028.
El nuevo proyecto contempla una solución técnicamente más robusta que la estructura existente, con un puente de un único vano, apoyado sobre dos estribos laterales, y una anchura prevista de 10,5 metros.
El presidente de la Diputación, Javier Faúndez, ha destacado que los trabajos de derribo “avanzan a buen ritmo y por encima de las previsiones más optimistas”, y ha subrayado el compromiso de la Institución Provincial para recuperar cuanto antes esta conexión viaria.
Faúndez ha explicado que la Diputación ha optado por “una solución más cara, pero también más solvente y efectiva”, apostando por un puente de un único vano que permitirá mejorar la seguridad y la capacidad hidráulica de la infraestructura.
“Queremos que el nuevo puente sea una solución definitiva y que responda a las necesidades de esta carretera durante muchos años”, ha señalado el presidente, quien ha incidido en que la prioridad de la Diputación es agilizar al máximo los trámites y los trabajos para recuperar esta comunicación entre Granja Florencia y la N-122.
La Institución Provincial mantiene así su compromiso de actuar con la máxima celeridad ante una infraestructura viaria estratégica, primero mediante el derribo de la estructura dañada y, posteriormente, con la construcción de un nuevo puente más seguro, resistente y adaptado a las condiciones hidráulicas del río Duero.